martes, 22 de junio de 2010

Las tormentas de Saturno tienen características únicas

La sonda Cassini de la NASA ha revelado nuevas fotografías que evidencian el alcance de los rayos que se producen en Saturno, consiguiendo ver estos parpadeos en el tormentoso planeta de los anillos.
Un rayo es un fenómeno común en la Tierra, pero ha sido un evento difícil de estudiar en Saturno, lográndose analizar sólo de manera indirecta en estudios anteriores. Las nuevas fotografías muestran una serie de destellos brillantes sobre un fondo nublado.
"Podemos aprender de estas imágenes", comenta la investigadora principal Ulyana Dyudina. "Los relámpagos de Saturno son comparables a los más potentes que se han detectado en la Tierra y a los que vemos también en Júpiter".
En el pasado, estas imágenes de rayos han sido difíciles de obtener porque la noche en Saturno es relativamente brillante debido a la luz reflectante de los anillos. Es decir, la luz que se refleja de estos anillos hace difícil distinguir visualmente los relámpagos.
Sin embargo, los científicos han estado realizando un seguimiento de una zona del planeta, a una latitud de 35 grados sur,conocida como"corredor de tormentas" por la alta actividad tormentosa que en ella se detecta. Además, los instrumentos de radio de la Cassini pueden detectar el ruido estático que producen estos fenómenos.
Fue en un periodo alrededor de agosto de 2009, durante el equinocio del planeta, cuando la Cassini fue capaz de obtener las nuevas imágenes de los rayos de Saturno. Durante el equinocio, la mayoría de los anillos de Saturno se encuentran a la sombra, lo que posibilita la detección de los relámpagos. Las conclusiones de este estudio fueron publicadas el 15 de mayo en la revista Cartas de Investigación de Geofísica.
Concretamente, los relámpagos de la fotografía fueron tomados el 17 de agosto de 2009, a una latitud de unos 36 grados sur y una longitud de 11 grados oeste de largo, en un periodo de 13 minutos.
"Hemos estado viendo y oyendo tormentas, pero no el rayo en sí durante 5 años", dijo Dyudina, investigadora en la División de Ciencias Geológicas y Planetarias en el California Institute of Technology en Pasadena, California.  "Ahora se han visto en el lado nocturno de Saturno."
A través de un análisis detallado, los investigadores determinaron que los relámpagos son consistentes con una sola nube que parpadea una vez por minuto, siendo la energía que emiten comparable a la de los rayos terrestres y jovianos. Además, los datos de la Cassini también han permitido a los investigadores medir la iluminación y la zona donde se encuentra la nube de tormenta.
"Las manchas que se producen por un rayo pueden tener varios cientos de kilómetros de ancho, y para producir tales manchas, grandes y difusas, el rayo se debe producirse por debajo de las nubes, a unos 100 ó 200 kilómetros de profundidad", dijo Dyudina. "Por lo tanto, esto significa que el rayo pasa profundamente en la nube de agua".
Pero estos rayos tiene unas características especiales en cuanto a su situación en el planeta de los anillos.
"En Saturno hemos encontrado una tormenta muy peculiar a una latitud de 35 grados sur", dijo Dyudina. "Es una nube muy brillante. Tan brillante que incluso se puede apreciar por un telescopio de aficionado desde la Tierra."
Los investigadores percibieron que la tendencia de esta nube es la de aparecer y después desaparecer por un periodo de unos pocos meses, para después volver a aparecer en la misma latitud y permanecer activa otros pocos meses más. De hecho, la tormenta que generó el rayo que capturó Cassini duró desde enero a octubre de 2009.
"La brecha entre las tormentas puede ser de varios años", dijo Dyudina. "La tormenta duró más de nueve meses. Pero, siempre en la misma latitud y en una única nube."
En cambio, en Júpiter, los rayos ocurren en diferentes lugares y latitudes. Otros estudios buscan comprender mejor esta característica única de los rayos de Saturno.
Dyudina también se encuentra trabajando en estos proyectos para tratar de comprender por qué las tormentas se producen en un lugar tan señalado del planeta de los anillos.
Estos estudios también se pueden aplicar a las atmósferas de otros planetas en los que algún día se espera detectar este tipo de fenómenos.
"Estos fenómenos nos dan a entender que tras la formación de los planetas permanece un cierto calor almacenado en su interior, siendo estas tormentas eléctricas la forma en la que se enfrían a través del tiempo", dijo Duydin. "Las tormentas generan calor que se establece en niveles más altos del planeta, por lo que son más eficientes que la radiación para eliminar calor. Este enfriamiento es importante para la evolución de los sistemas planetarios."

Más información en el enlace.

No hay comentarios:

Publicar un comentario