Las galaxias tienen tres
configuraciones distintas: elípticas, espirales e irregulares. Una
descripción algo más detallada, basada en su apariencia, es la provista
por la secuencia de Hubble, propuesta en el año 1936. Este esquema, que
sólo descansa en la apariencia visual, no toma en cuenta otros aspectos,
tales como la tasa de formación de estrellas o la actividad del núcleo
galáctico.
1.- Galaxias elípticas.
Estas galaxias tienen forma de
elipse y se denominan entre E0 y E7 dependiendo del grado en el que la
elipse está ovalada. De hecho, si este número se multiplica por 10,
obtenemos el valor de la excentricidad de la galaxia. Es decir, las
galaxias E0, tienen una excentricidad nula, lo que significa que son
esféricas.
Las galaxias elípticas
varían considerablemente en tamaño, masa y luminosidad las unas de las
otras. Por ejemplo, M87 es una galaxia elíptica muy activa que posee la
población de cúmulos globulares más grande observada en una galaxia.
En
general, se trata de galaxias cuyas estrellas son muy viejas, aunque se
han detectado zonas de formación estelar producto de la fusión de dos
galaxias. Otra características de las elípticas es la ausencia de polvo y
gas a partir del cual puedan nacer nuevas estrellas. De izquierda a
derecha son M87 y M59.
2.- Galaxias espirales
Estas galaxias presentan las
siguientes propiedades: están compuestas por una formación central de
estrellas denominada bulbo que está rodeada por un disco plano formado
por materia interestelar, gas y polvo, estrellas jóvenes y cúmulos
abiertos. En el halo de estas galaxias se encuentran los cúmulos
globulares compuestos por estrellas viejas.
Los
bulbos de estas galaxias se asemejan a una galaxia elíptica en
apariencia y propiedades, y además, en la mayoría de los casos poseen un
agujero negro en su centro. En los ejemplos tenemos a M74 a la
izquierda y a M101 a la derecha.
Las galaxias espirales se dividen en dos tipos: galaxias lenticulares y galaxias espirales barradas.
2.1.- Una galaxia lenticular es
un tipo de galaxia intermedia entre una galaxia elíptica y una galaxia
espiral. Tienen forma de disco y han consumido la mayor parte de su
materia interestelar. Carecen de brazos espirales. Estas galaxias suelen
abundar en los cúmulos de galaxias ricos, en detrimento de las galaxias
espirales, ya que al parecer en su origen eran galaxias espirales que
perdieron su materia interestelar debido a las interacciones
gravitatorias con otras galaxias del cúmulo. Como ejemplos tenemos de
izquierda a derecha a NCG 5866 y a NGC 3115.
2.2.-Una galaxia espiral barrada
es una galaxia que posee en su núcleo una barra central de estrellas
que abarca de un lado al otro de la galaxia. Las barras son
relativamente comunes en las galaxias y afectan al movimiento de las
estrellas, del gas interestelar, e incluso de los brazos espirales.
Estimaciones actuales indican que hasta dos tercios de las galaxias
espirales poseen una barra. Hubble clasificó a su vez a las galaxias
espirales barradas en tres categorías teniendo en cuenta la apertura de
los brazos espirales. Las de tipo SBa tienen los brazos fuertemente
unidos y una gran protuberancia central, las galaxias de tipo SBb son
intermedias entre las SBa y las SBc, las cuales tienen los brazos muy
sueltos. Y finalmente, las SBd tienen los brazos aún más separados que
los anteriores tipos, con un núcleo casi inexistente. Un quinto tipo,
SBm, se creó posteriormente para describir una galaxia espiral
irregular, como las Nubes de Magallanes, que inicialmente fueron
clasificadas como galaxias irregulares pero donde a la postre, se
encontraron estructuras de espirales barradas. Las teorías actuales
estiman que las barras son fenómenos temporales en este tipo de
galaxias. La estructura de la barra degenerará con el tiempo pasando la
galaxia a tener una forma de espiral barrada a una forma de espiral
regular. Lo que sí se conoce con certeza, gracias a los datos aportados
por diversos instrumentos ópticos en diferentes longitudes de onda, es
que las barras son zonas que impulsan la formación estelar en el
interior de las galaxias que las albergan, canalizando el gas
interestelar desde los brazos espirales hasta el interior de la
estructura generando con ello un pseudobulbo. Nuestra galaxia, la Vía
Láctea, es una espiral barrada con un agujero negro en su núcleo. En los
ejemplos tenemos a NGC1300 a la izquierda y a NGC 5643 a la derecha.
3.-Galaxias irregulares.
Son todas aquellas galaxias que
no encajan en las categorías anteriores. Hay dos tipos de galaxias
irregulares. Una galaxia Irr-I es una galaxia irregular que muestra
alguna estructura pero no la suficiente como para encuadrarla claramente
en la clasificación de las secuencia de Hubble. Una galaxia Irr-II es
una galaxia irregular que no muestra ninguna estructura que pueda
encuadrarla en la secuencia de Hubble.
Las galaxias enanas irregulares
suelen etiquetarse como dI. Algunas galaxias irregulares son pequeñas
galaxias espirales distorsionadas por la gravedad de un vecino mucho
mayor.
Apenas un 5% de las galaxias brillantes reciben el nombre de galaxia irregular.
En los ejemplos tenemos a NGC 1427 y a la Pequeña Nube de Magallanes.
4.- Galaxias enanas.
Una galaxia enana es una galaxia
compuesta por varios miles de millones de estrellas. Esta cifra puede
parecer enorme, pero en términos astronómicos es muy pequeña. Nuestra
galaxia, por ejemplo, tiene entre 200 y 400 mil millones de estrellas.
Estas galaxias son las más comunes del Universo y frecuentemente orbitan
alrededor de galaxias mayores. Se han identificado 14 galaxias enanas
orbitando a la Vía Láctea. En cuanto a su estructura, las podemos
encontrar también elípticas, espirales o irregulares. Como ejemplos
tenemos a NGC 1569 y a NGC 1705.
En resumen, podemos suponer el
siguiente proceso evolutivo para las galaxias. Las protogalaxias son
configuraciones caóticas de gas y polvo del medio intergaláctico que se
contraen. A medida que avanza el tiempo, aparece una creciente actividad
de estrellas y la galaxia se hace reconocible como de tipo irregular
(Irr). Entonces se contrae hacia su plano medio, y surgen los brazos
espirales, de forma abierta, en los que se concentra el polvo y donde
tiene lugar preferentemente la formación de estrellas. La galaxia pasa a
ser de tipo espiral (S), atravesando toda la secuencia correspondiente:
Sc, Sb, Sa. Con el tiempo, todo el gas y el polvo se habrán utilizado
en la formación de estrellas, los brazos espirales se han arrollado por
completo alrededor del núcleo, y la galaxia se caracteriza por sus
estrellas viejas y evolucionadas, con movimientos caóticos que no se
limitan al plano galáctico. Se ha convertido entonces en una galaxia
elíptica (S0). Este proceso se puede invertir gracias a la fusión de
galaxias, que volverán a crear zonas de gran formación estelar.
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