viernes, 26 de julio de 2019

¿Cómo fue el descubrimiento de Titán, la luna más grande de Saturno?

Crédito: NASA/JPL
En la actualidad, Titán es unos de los mundos con interés astrobiológico de nuestro Sistema Solar. Cuenta con una densa atmósfera, y presenta una gran cantidad de compuestos orgánicos, sobre todo metano. Se piensa que el contenido de hidrocarburos líquidos es centenares de veces superior al de todas las reservas de petróleo y de gas natural de la Tierra. Además, sus dunas ecuatoriales posiblemente contienen centenares de veces más materia orgánica que todas las reservas de carbón de la Tierra.

Carl Sagan, en la década de 1970, convenció a la NASA de que Titán era un laboratorio natural para desentrañar el problema del origen de la vida en la Tierra. Los científicos creen que la espesa niebla orgánica que envolvió a la Tierra primitiva hace varios millones de años pudo haber sido similar a la bruma que en la actualidad cubre a Titán. Esa capa protegió la vida primordial de nuestro planeta de las radiaciones solares dañinas al mismo tiempo que permitió que nuestro planeta tuviera temperaturas menos frías.

Pero en este artículo no profundizaremos más en este interés astrobiológico que tenemos sobre esta luna. Nos vamos a centrar a partir de ahora en las circunstancias de su descubrimiento.


Saturno, visto por Galileo
El 1610 Galileo descubrió los anillos de Saturno. Aunque en sus primeras observaciones, al no tener una visión muy clara del planeta, creyó erróneamente que estos anillos eran en realidad dos cuerpos situados al lado de Saturno, siendo este un planeta triple.

Años después, en 1655, Christiaan Huygens descubrió el mayor de los satélites de Saturno y le dio el nombre de Luna Saturni (la luna de Saturno). Huygens publicó este descubrimiento así como sus observaciones de los anillos del planeta en una obra titulada Systema Saturnium, publicada en 1659.

Para el descubrimiento, Huygens empleó  un telescopio de gran calidad de apenas 5 centímetros de diámetro, aunque de más de tres metros y medio de longitud. Las lentes están conservadas en el Museo de la Universidad de Utrecht. En su borde todavía se pueden leer unos versos del poeta romano Ovidio: "Admovere oculis distantia sidera nostris" (acercaron las lejanas estrellas a nuestros ojos). 

Huygens mantuvo en secreto su descubrimiento durante casi un año, en el que se dedicó a observar la trayectoria del satélite. Finalmente, el 5 de marzo de 1656 revelaría su hallazgo, detallando que Titán tardaba 16 días y 4 horas en orbitar alrededor de Saturno.

Crédito: De Caspar Netscher - http://ressources2.techno.free.fr/informatique/sites/inventions/inventions.html, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44047
Posteriormente se descubrieron otras de las grandes lunas de Saturno, por lo que a Titán comenzaron a llamarla la luna de Huygens. Pero en 1847, John Herschel (hijo de William Herschel) publicó la obra Resultados de observaciones astronómicas hechas en el Cabo de Buena Esperanza. En ella, el astrónomo inglés proponía dar el nombre de los titanes (los hermanos y hermanas de Cronos o Saturno, el dios del tiempo que devoró a sus hijos y acabó vencido por su hijo Jupiter) a los siete satélites de Saturno descubiertos hasta la fecha: Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Rea, Titán y Japeto.




Bibliografía





Planetas: Una guía para exploradores de la Frontera Espacial. Francisco Anguita y Gabriel Castilla. Editorial Rueda, S.L. 2010

An introduction to Astrobiology. Iain Gilmour. The Open University, Cambridge. 2003.  

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